Ahora sabe que decidir es algo que no podemos evitar. Cada día está lleno de decisiones, normalmente las mejores son las que tomamos con tranquilidad y con la mayor información, después de analizar todas las opciones y escenarios posibles. Decidir también implica desarrollar nuestra capacidad para considerar las posibilidades y los riesgos.
Las posibilidades son nuevas oportunidades que se abren frente a nosotros; una buena decisión, entonces, no es la que nos pone contra la pared, sino la que abre nuevas perspectivas.
Los riesgos, por su parte, tienen que ver con los obstáculos que podemos enfrentar. Siempre están presentes, y hasta puede decirse que la vida misma es un riesgo constante. Pero como los riesgos son inevitables, es mejor reconocerlos y calcularlos, pues habrá algunos que podemos evitar, y otro vale la pena correr; porque nos permitirán acercarnos a una meta quizá fundamental en nuestro proyecto de vida.
Considerar los riesgos y las posibilidades no consisten sólo en determinar porcentajes de éxito o fracaso; es decir, no podemos decidir sólo porque algo nos ofrece más posibilidades y menos riesgos. También es preciso reconocer que es vital para nosotros.
Tarea
1. Completa la siguiente tabla, después de considerar las posibilidades y los riesgos de cada decisión.
| Decisiones | Posibilidades | Riesgos |
| Ir de campamento con tus amigos |
|
|
| Participar en una campaña de alfabetización |
|
|
| Beber alcohol |
|
|
| Obedecer siempre a tus padres |
|
|
| Aprender a nadar |
|
|
| Andar de madrugada por la calle |
|
|
| Aprender a manejar |
|
|
| Tener relaciones sexuales |
|
|
2. Anota en tu cuaderno una decisión que consideres que en este momento es importante en tu vida y señala, cuáles son las posibilidades de riesgo que representan.